Una práctica estoica
Cómo controlar la ira: una práctica estoica
Cuando sientes ira, el primer paso estoico es esperar: no digas, no envíes y no decidas nada mientras el enojo está en su punto más alto. Después busca el juicio que hay debajo (lo hizo a propósito, esto es inaceptable), pregúntate si es verdad y elige la respuesta que mañana todavía respetarías. Séneca, que escribió un libro entero sobre la ira, decía que la demora es su mayor remedio.
La ira llega rápido y se siente como claridad. Estás seguro de lo que pasó y de lo que debería pasar después. Los estoicos se tomaban la ira más en serio que casi cualquier otra emoción por lo que le hace a ese paso siguiente: le entrega tus decisiones a quien te provocó.
En Sobre la ira, Séneca traza una línea que sigue siendo útil. Primero llega la sacudida, que nadie controla: el calor en la cara, el corazón acelerado. Después viene el asentimiento, el momento en que aceptas la idea de que te ofendieron y de que tienes que devolver el golpe. Solo lo segundo depende de ti, y la práctica vive en el espacio entre los dos. No se trata de fingir que estás bien. A veces la ira señala algo real que hay que atender. La pregunta es si lo atiendes tú o lo atiende tu enojo.
Práctica estoica de 5 minutos para controlar la ira
Haz los dos primeros pasos de inmediato. Los demás pueden esperar a que tu pulso baje.
- 1Espera.
Por ahora no respondas, no envíes nada y no decidas nada. Pon el celular boca abajo, sal de la habitación o cuenta despacio hasta cien. Séneca llamaba a la demora el mayor remedio contra la ira (Sobre la ira II.29).
- 2Fíjate en el cuerpo.
Encuentra dónde está la ira: la mandíbula, los hombros, el estómago. Respira unas cuantas veces sacando el aire más despacio de lo que lo tomas. No intentas detener el sentimiento, solo dejar que llegue a su punto y pase.
- 3Encuentra la frase que hay debajo.
Completa esta línea: Estoy enojado porque… y creo que eso significa que… La segunda mitad es el juicio. Llegó tarde, y eso significa que no me respeta.
- 4Cuestiona el juicio.
¿Es seguro? ¿Hay otra explicación? Marco Aurelio se recordaba que las personas difíciles siempre van a existir y que no sirve de nada exigir un mundo sin ellas (Meditaciones IX.42). Lo que importa es lo que haces tú.
- 5Elige la respuesta que mañana todavía respetarías.
Decide qué hace falta decir, si es que hace falta algo, y dilo con calma cuando el enojo haya pasado. A veces la respuesta correcta es un límite claro. A veces es no decir nada.
Lo que escribieron los estoicos
En el ardor de la ira, recuerda: dejarse mover por la pasión no es fortaleza. La mansedumbre y la dulzura son más conformes a la naturaleza humana y también más varoniles.
Marco Aurelio se escribió esto a sí mismo siendo emperador, rodeado de gente que lo ponía a prueba. No quiere decir que debas dejarte pisar. Quiere decir que la mansedumbre requiere más fuerza que la furia.
Más frases estoicas sobre la ira y la gente difícil →Lo he estado meditando: ningún peso es pesado cuando el corazón lo lleva con ligereza, y ningún suceso necesita despertar la ira mientras no acumulemos más problemas sobre los problemas ya existentes enfadándonos.
Lo que pasó es un problema. Enojarte por ello añade un segundo problema, que luego cargas el resto del día. Séneca te pide rechazar solo el segundo.
Cuando te ofende la conducta desvergonzada de alguien, pregúntate: ¿es posible que no haya personas desvergonzadas en el mundo? No es posible. No exijas lo imposible.
Cuando alguien se porta mal, ayuda dejar de sorprenderse de que exista gente así. Contar con ella hace más fácil tratar con ella sin perderte a ti.
